| Tegucigalpa.
La gente, sus historias y la misión de cada figura en la
vida, todo es relativo a los medios, a la tecnología, a la
información y en definitiva al poder. Así lo reflejan
los criterios de periodistas hondureños en relación
a la cobertura mediática de la agonía, fallecimiento
y posterior sepelio del Papa Juan Pablo II, unida a la posterior
elección de Benedicto XVI, considerada como la más
relevante en lo que va del milenio.
Nunca
antes en la historia de Honduras una noticia de carácter
internacional había tenido tal relevancia, quizás,
por la presencia entre los posibles papables del cardenal Óscar
Andrés Rodríguez Maradiaga. La cobertura de los medios
hondureños, fue tal que las principales radios, televisoras
y periódicos destacaron a sus reporteros para cubrir el sepelio
de Karol
Wojtyla y la elección de Joseph
Ratzinger, ahora Benedicto XVI.
La
cobertura de este hecho se salió de todos los esquemas antes
puestos en práctica por los medios de comunicación
nacionales y marca el inicio de una nueva etapa en el periodismo
hondureño. Por supuesto, la más beneficiada fue la
audiencia que tuvo la oportunidad de ver, escuchar y leer todo lo
que sucedía en el vaticano, pero desde una visión
y perspectiva hondureña.
PROCESO
DIGITAL
consultó a los directores, jefes de redacción y coordinadores
de los medios de comunicación del país sobre esta
trascendental cobertura y esta fue su opinión:
¿Cuál es su criterio sobre la
cobertura mediática relativa a los últimos días
de la existencia del papa Juan Pablo II, así como la elección
del nuevo jerarca de la Iglesia Católica?
María Antonia Martínez
Directora de El Heraldo
“Fundamentalmente,
la cobertura de prensa en este acontecimiento está
ligada a los avances tecnológicos; yo diría
que van de la mano.
Hace
26 años no hubiera sido posible lograr una cobertura
de semejante magnitud, claro que en este caso las posibilidades
tecnológicas e informativas han sido fundamentales
para masificar la comunicación y, obviamente, esto
ha beneficiado a la Iglesia Católica, que resulta fortalecida.
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Creo
que también existe una relación que no debe pasar
inadvertida y es que el papa Juan Pablo II sabía usar los
medios y comunicarse con el público.
A
mi juicio, debo reiterar que durante este evento, lo que más
ha pesado es el avance de las nuevas tecnologías que permiten
que los receptores estén informados de cada hecho casi al
instante”.
Gustavo
Palencia
Corresponsal de Reuter
“La cobertura mediática ha sido una respuesta
en función de la importancia y el liderazgo de la Iglesia
Católica, tanto de cara a la política, la economía,
los conflictos y la globalización. Realmente se brindó
una cobertura desmesurada y nos expusieron durante 24 horas,
día tras día a ser receptores de un amplio panegírico
papal. |
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La cobertura
solo reflejó el poder y la iglesia como un instrumento del
mismo. Cuando el presidente de los Estados Unidos expresa que el papa
Juan Pablo II representa un luchador de la libertad, también,
recuerdo que similares calificativos fueron dados por Washington al
general Oliver
North, un polémico general con amplia trayectoria guerrerista”.
Jessica
Mass
Analista . HRN
“Se
trata de una experiencia mediática excepcional, en
la cual El Vaticano aprovechó la coyuntura. Los medios
crearon un verdadero escenario y llevaron a los receptores
información a cada instante, incluso, en muchas ocasiones
transmitieron informaciones angustiosas, dolorosas, especialmente
cuando se informaba de las últimas horas, minutos,
quizás segundos, en la vida de Su Santidad. |
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Considero
que el mundo fue objeto de un cubrimiento escénico que nos
distanció de la realidad de la iglesia frente al mundo.
La
cobertura de la prensa hondureña fue de baja calidad, y básicamente,
los enviados se remitieron a entrevistarse entre ellos y a entrevistar
a otros hondureños, especialmente a sacerdotes que de alguna
manera con sus conocimientos teológicos les salvaron el trabajo”.
Noé
Leiva
Corresponsal AFP
“Estamos frente a un mundo mediático, donde los
medios van muchas veces más allá de lo tolerable
en la búsqueda de su fin comercial y hasta exacerban
el interés y explotan hasta los mas mínimos
detalles de los acontecimientos y saturan más allá
de lo necesario. |
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Obviamente
que El Vaticano también tiene su interés mediático,
por ello creo que de alguna manera es responsable, incluso, de permitir
el enfoque de elementos que sólo representan un irrespeto
para la vida humana y llevan al receptor a una situación
insaciable por conocer más.
Este
tipo de cobertura también lleva al mundo a situaciones de
alta e innecesaria tensión como en el caso de la elección
del nuevo Papa. Especialmente cuándo se permiten especulaciones
aún sabiendo que los expertos nos han brindado una línea
informativa clara.
Por
otro lado, nuestra escala de valores no permitió que percibiéramos
lo trascendental que es para Honduras la figura del cardenal Oscar
Andrés Rodríguez”.
Blanca
Moreno
Editora Diario La Tribuna
“La
cobertura mediática ha roto en cierta medida los cánones
de la Iglesia Católica. De hecho el permitir el ingreso
de cámaras a la Capilla Sextina, refleja una señal
que puede interpretarse, por un lado, como apertura y de otro
puede calificarse de aprovechamiento mediático por
parte del Vaticano. |
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Creo que
el cubrimiento fue propicio para que la Iglesia Católica mostrara
su hegemonía, su capacidad de reunir a líderes mundiales
de diversas tendencias políticas y religiosas; fue una oportunidad
para mostrar el esplendor eclesiástico. De
hecho hubo mucha prensa que mostró sus emociones e incluso
su luto y su dolor por el fallecimiento del Papa, se trata de errores
profesionales que ocurren ocasionalmente.
No
debemos olvidar la emoción que denotan los colegas de la
prensa cubana durante el cubrimiento de un evento donde Fidel Castro
es protagonista.
Por
otro lado, no podemos obviar que la tecnología y sus avances
representaron un gran aliado en favor del Vaticano, durante cada
una de las transmisiones.
La
prensa hondureña que participó en la cobertura lo
hizo de manera modesta, limitada por la tecnología y un tanto
por la falta de experiencia en asuntos especializados de la Iglesia”.
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