Mobloggers resquebrajan el periodismo tradicional
 
Son como un ejército de potenciales periodistas, marchan a gran velocidad, parecieran ávidos de ocupar lugares destacados en las planas de los medios de comunicación
 

Por: Marlen Perdomo
PROCESO DIGITAL

Los llamados mobloggers han llegado y con ellos la ruptura del orden periodístico se profundiza, así lo ha expresado a Proceso Digital, el corresponsal de la Agencia Alemana de Prensa (DPA) en Tegucigalpa, y editor económico de El Heraldo, Wilfredo García.


La llegada de los mobloggers ubica a los periodistas frente a nuevos retos. Para este corresponsal de la DPA, se trata de un fenómeno al que la prensa deberá hacerle frente, ya que son usuarios comunes de la tecnología de punta que ahora no solo tienen la posibilidad de construir sus propios medios en la Web, sino también de crear y enviar imágenes en el momento más oportuno.

Pese a ello, agregó, “no se puede desconocer que la prensa tiene ante si una especie de amenaza, competencia o un fenómeno que deberá afrontar sin temores, pero con una estrategia clara de la ruta a seguir”.

Los mobloggers están avanzando a una gran velocidad y es apenas el comienzo, indicó, “los cambios nos llevarán a convivir con generaciones de potenciales periodistas, pero nunca desplazaran a los que ejercemos nuestra labor desde el punto de vista profesional”.

Se trata, reafirmó García, de aprovechar las posibilidades que cada persona tiene de contribuir con la sociedad de la información eventualmente. “Por supuesto que esto no es periodismo pero significa otra etapa con la que tenemos que empezar a convivir y a lidiar”.

Entre prensa real y dudas de credibilidad
“Si bien, cualquier ciudadano puede darnos una gran contribución informativa existe el peligro de caer en la trampa de transmitir al público una falacia y ante esto también debemos estar alertas”, manifestó este corresponsal acreditado en la capital hondureña.

Para este periodista “nos encontramos ante una recomposición del orden periodístico, sabemos que históricamente la prensa y los que la ejercen han sufrido profundos cambios. Lo importante es aprovechar las posibilidades que la tecnología puede ofrecer para mejorar el producto que se hace llegar al público, no solo en la forma, sino en el fondo y para ello debemos aprender a desechar y ha tomar lo conveniente”, puntualizó García.

Basta con señalar que decenas de millones de personas andan por cualquier lugar del planeta equipados con sus teléfonos celulares, con sus cámaras fotográficas incorporadas; son un ejército de potenciales periodistas gráficos, dispuestos a capturar las imágenes noticiosas en el momento más oportuno.

Son los “mobloggers” y de alguna manera interfieren en el periodismo.

Las bitácoras, los mogglobers… ¿qué sigue?
Al inicio del surgimiento de estas posibilidades, a finales del milenio pasado los periodistas veían con agrado la tendencia de abrir espacios amplios para interactuar con el público, lector, usuario, escucha o televidente.

Ahora, frente a la evolución de las herramientas tecnológicas y especialmente de los dispositivos móviles, saturados de nuevas posibilidades, se sabe que quienes los poseen son factores que pueden incidir directamente en los diversos campos de la información.

El surgimiento de las bitácoras digitales se ha vuelto común y ahora ya lo son, también, los intercambios y distribución en la red de imágenes que surgen de cualquier dispositivo móvil y que tienen el potencial de ser compartidos ampliamente.

Para el experto del Poynter Institute de Estados Unidos, Steve Outing, la evolución de la tecnología, así como recoger y distribuir esta información genera un impacto de primer orden en los medios de prensa que se ve plasmado en las imágenes que cualquier ciudadano puede enviar desde un teléfono móvil a un medio de prensa.

Sabemos que las primeras fotografías ofrecidas por New Yorker y CBS, en relación a los brutales abusos contra prisioneros iraquíes en la cárcel de Abu Ghraib, fueron tomadas por un soldado, Jeremy Sivits, quien incluso fue el primero en ser declarado culpable por los tribunales competentes en los Estados Unidos.

El hecho de que el mundo conociera esta información gráfica, proveniente de una fuente no periodística, provocó una serie de movimientos y acciones en el establecimiento estadounidense que llevaron al secretario de Defensa de ese país, Donald Rumsfeld a expresar su preocupación por el uso de tecnologías de punta en áreas específicas.

De Macondo a la era Bits
En uno de sus artículos sobre el periodismo Gabriel García Márquez, nos puso a pensar en muchos detalles de lo que es este ejercicio, al que el llama “el oficio más lindo del mundo”, sus apreciaciones sobre los cambios en torno al quehacer de la prensa hablan de las evoluciones que la modernidad le ha incorporado.

El premio Nóbel de literatura se refiere a la sustitución de la libreta por la grabadora o al cambio de las discusiones de los temas de la agenda periodística en un cafetín entre colegas por las formales reuniones en las salas de redacción, entre otros muchos aspectos vinculados a los valores y a los cambios producto del momento histórico.

Si bien García Márquez habla del periodismo como un oficio, en los últimos años vemos que los que se dedican a esta labor podrían verla rodeada de la más feroz competencia.

Basta con señalar que decenas de millones de personas andan por cualquier lugar del planeta equipados con sus teléfonos celulares y sus cámaras fotográficas incorporadas; son un ejército de eventuales reporteros gráficos, dispuestos a capturar las imágenes noticiosas en el momento más oportuno, están en todas partes y con ellos la prensa deberá comenzar una relación llevadera y provechosa, en la que, fundamentalmente, los favorecidos sean los destinatarios finales de la información.

 
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