Racismo y exclusión, lastre de las etnias
 
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  • Su situación
  • Historia de exclusión
  • Discriminación
  • Informe de la ONU
  • Reclamos

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”, dice una enseñanza divina, pero al parecer muchos ignoran este precepto; situación que se refleja en la exclusión de las minorías étnicas.

La discriminación racial es un tema que a comienzos de un nuevo milenio mantiene arraigos profundos que afectan y excluyen a millones de personas de diferentes regiones del planeta por el color de su piel, sus rasgos físicos y su origen en general.

La discriminación racial se hace sentir con diferentes connotaciones, pero similares intensidades en disímiles regiones del planeta.

En Honduras, el problema se denota a diario, tanto cuando una niña es expulsada de la escuela por usar trenzas, como cuándo una madre de familia garífuna o lenca tiene que emigrar a Estados Unidos en busca de empleo, resignada a no volver a ver a sus hijos, sin dejar de lado el contexto de exclusión y olvido en el que ancestralmente han vivido las minorías étnicas.

Pero estas vivencias cotidianas de los indígenas o garífunas son parte de un flagelo que históricamente ha sacudido la humanidad.

Su situación
Los más recientes datos, muestran que la población indígena hondureña es aproximadamente de 464,495 indígenas, aglutinados en ocho pueblos, diferenciados entre sí por su entorno cultural y que representan el 12 por ciento de la Hondureñidad.

Atendiendo a razones de origen, las étnias existentes se agrupan así: Afrocaribeños, entre los que se ubican los garífunas y los negros de habla inglesa; Mesoaméricanos, conformados por las tribus Chortí y Lenca; No Mesoaméricanos o Circuncaribes, integrados por las tribus Tolupan, Pech y Tawahka.; además de ciertas variaciones de mestizajes entre los que destacan los Misquitos, Sumos y Ramas.

La distribución geográfica de estos pueblos ha sido determinada por estudios antropológicos y étno-históricos, cuyo resultado es el siguiente: Los departamentos de Cortés, Islas de la Bahía, Colón y Atlántida, albergan a cerca de 300,000 Garífunas, concentrados en 53 comunidades.

Historia de exclusión

Las historias de los kurdos y los beduinos son dramáticas; sin olvidar que en Sudáfrica hay otros grupos que sufren las vejaciones por el color de su piel o por el hecho de pertenecer a otra tribu. En tanto que en Europa existen expresiones de desprecio contra los gitanos, sin dejar de lado la existencia de grupos neonazi que aún reviven hechos racistas de triste recuerdo.

Pese a que América es denominada la tierra de la esperanza, también enfrenta a lo largo de su historia, el desprecio por las minorías étnicas, especialmente en el norte del continente, donde la población afroamericana y los hispanos han sufrido severos embates.

En Estados Unidos, una nación multiétnica y cuyas raíces están profundamente arraigadas en la migración, la supremacía de algunos sectores de poder se ha expresado en contra de los, afrodescendientes, latinos y otros grupos de inmigrantes que habitan en ese país.

Las condiciones humanas en que son percibidos estos grupos raciales se refleja, incluso, en declaraciones de líderes latinoamericanos como el presidente mexicano, Vicente Fox, quien hace unas semanas expresó que “los inmigrantes mexicanos hacen en Estados Unidos trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer”, pese a que rápidamente trató de disculparse .

Discriminación
En Honduras, las minorías étnicas denuncian permanentemente el marginamiento, la exclusión, el olvido y la discriminación en la que subsisten.

En este país centroamericano habitan etnias culturalmente diferenciadas pero unidas por las condiciones infrahumanas en las que apenas subsisten.

Los chortis, pech, tahwakas, misquitos, tolupanes y lencas son grupos indígenas que viven en la indigencia, muchos de ellos ya han perdido la lengua materna, viven en condiciones de extrema pobreza y enfrentan enfermedades y una exclusión legendaria.

Los garífunas son descendientes de africanos que llegaron al país hace más de 208 años, se ubicaron en la zona caribeña; allí subsisten entre dificultades para preservar sus tierras, afectados por enfermedades letales y alejados de los programas básicos de desarrollo.

Informe de la ONU
Un informe del relator especial de las Naciones Unidas contra el Racismo, la Discriminación, la Xenofobia y Formas Conexas de Intolerancia, Doudou Diene, luego de una visita a Honduras donde se reunió con lideres misquitos, garífunas y lencas, expresó que en este país centroamericano “existe discriminación y racismo”.

El delegado de la ONU aclaró que la exclusión y racismo en Honduras no corresponden a una política de Estado y reconoció los esfuerzos gubernamentales para mejorar la condición de los grupos étnicos.

Reclamos
En tanto, Céleo Álvarez Cacildo, líder de la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO), también ha reconocido los avances estatales para atender a los grupos étnicos, pero los ha calificado de insuficientes, ya que, según ha señalado, la deuda es fundamentalmente mayor que los avances.

Álvarez Cacildo ha denunciado puntualmente que cuando se habla de males sociales como el VIH-SIDA o el narcotráfico, se tiende a estereotipar a los garífunas, olvidándose que se trata de problemas nacionales y por tanto involucran a la población en general.

El líder garífuna agregó que la falta de educación y de desarrollo cultural constituye la piedra angular que impide el desarrollo de las comunidades étnicas en Honduras.

Agregó que, actualmente, la comunidad negra de este país esta reclamando los títulos definitivos de sus tierras en varios poblados de la zona caribeña y adelantó que continuarán exigiendo el cumplimiento de esta promesa al gobierno del presidente Ricardo Maduro.