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Las
víctimas hablan
El racismo en el deporte es un problema global y Honduras
no escapa de este mal según lo reflejan opiniones
como la del futbolista Milton “Tyson” Núñez,
un ex seleccionado nacional y destacada figura del llamado
“deporte rey”.
Milton
Núñez manifiesta que en los estadios y en
las calles hay muchos insultos para los futbolistas afrodescendientes,
al mimo tiempo que considera que el racismo está
creciendo en el país y, según él, en
el futuro el racismo puede tomar grandes dimensiones como
ocurre en naciones europeas.
Por su parte, el entrenador del club deportivo Valencia,
Richarson Smith, afirma que el racismo no es nada nuevo
en el fútbol catracho y asegura que siempre se ha
querido menospreciar a los futbolistas por su descendencia
africana.
El
ex seleccionado nacional, también habla de los medios
de comunicación y dice que en algunas ocasiones los
periodistas se refieren a los deportistas afrodescendientes
en términos despectivos sobre todo cuando estos son
convocados a la selección.
Recuerda
un partido contra México en el cual un error suyo
le costó a la selección un gol, motivo por
el cual tuvo una serie de problemas, incluso le fue apedreada
su casa. Smith manifiesta que “si no fuera negro este
incidente no hubiera tomado tanta relevancia”.
Smith,
quien además integró las filas del Club Peñarol
de Uruguay, lamenta que sea en su país donde más
le ha afectado el ser afrodescendiente, y es que él
asegura que durante su permanencia en el extranjero nunca
tuvo problemas de esta índole.
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"Al
negro se le mira de menos"
Otro ex futbolista que asegura haber observado comportamiento
de carácter racista es Hernain Arzu. Él dice
que esto se puede percibir fácilmente cuando son
convocados a la selección, pues muchos aficionados
empiezan a llamar a las radios para expresar su malestar.
Por
su parte, el futbolista Limbert Pérez afirma que
“en este país al negro siempre se le mira de
menos”.
Pérez,
jugador de club Universidad de la primera división,
se queja del trato racista que brindan algunos aficionados
en los estadios y en la calle cuando al referirse a los
afro descendientes lo hacen con expresiones como: “Negro
hijo de puta o negro cara de mono”.
Limbert
Pérez, quien además jugó en el Olimpia,
el equipo más popular del país, comenta que
en su carrera ha tenido la desgracia de encontrarse con
entrenadores, directivos y compañeros de equipo racistas.
“Yo
escuché a un teniente de apellido Rivera, que era
directivo de un equipo, decir que la selección no
ganaba por que tenía muchos negros”, afirma
Pérez.
Agregó
que al momento de negociar los contratos con los jugadores
de origen africano, “los directivos no son lo suficientemente
justos”.
Finalmente,
Pérez recordó un altercado que tuvo con un
arbitro al que él le reclamo al calor de un encuentro
deportivo y al que él llamó “hermano”.
Ante esta expresión el réferi le respondió
“yo no soy tu hermano por que los negros parecen monos”.
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Del
otro lado de la cancha
No obstante, a pesar de las quejas de los futbolistas hay
quienes aseguran que en el país no existe el racismo.
Para
el psicólogo Teodosio Mejía, un profesional
con amplia experiencia en trabajar con los deportistas hondureños
que integran selecciones, “más que una conducta
racista este comportamiento obedece a un aspecto socioeconómico”.
Los
futbolistas se han convertido en una elite económica
y por ello despiertan envidias en algunos sectores, dice
Mejía. A juicio del profesional, “en Honduras
no hay una cultura racista”.
En
tanto, el presidente de la Federación Nacional de
Fútbol de Honduras (Fenafuth), Rafael Leonardo Callejas,
asegura que no hay racismo en el fútbol hondureño
que nunca lo ha habido y que nunca se va a dar, no solo
en el deporte, sino que en la sociedad en general.
“Absolutamente
hay que borrar esa palabra del lenguaje en todo sentido”,
manifiesta el presidente de Fenafuth, en relación
al racismo.
Callejas,
quien además gobernó el país de 1990-1994,
afirmó que si en el fútbol hondureño
existiera el racismo no habría tanta oportunidad
en los equipos para los jugadores afrodescendientes.
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La
Fiscalía ausente
Por su lado, la Fiscal de las Etnias y el patrimonio Cultural,
Jany del Cid, asegura que hasta la fecha no han recibido
denuncias de ningún futbolista.
Del
Cid atribuye la falta de denuncias a que los futbolistas
no tienen conocimientos de la institución que ella
dirige y al mismo tiempo les hace un llamado para que se
presenten y hagan valer sus derechos.
La
educación es el elemento más importante para
acabar con la discriminación racial, indicó
la fiscal.
Las
condenas que establece el artículo 321 del Código
Penal para las personas que cometan delito de discriminación
son: de tres a cinco años de prisión y una
multa de 30 a 50 mil lempiras, y si el agresor es un extranjero
se procederá a expulsarlo del país una vez
cumplido su castigo.
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