Radiografía:
Fútbol en picada
 

Por: Jairo Landa
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Tegucigalpa. Dicen que el corazón tiene razones que ni la propia razón entiende, por eso en el corazón de los aficionados al fútbol en Honduras no cabe ninguna otra razón que el dolor producido por una serie de fracasos de sus selecciones.

A los “catrachos” les ha tocado resignarse continuamente a que sus representativos nacionales sean eliminados de la mayoría de las competencias internacionales en las que participan.

Desde hace más de dos décadas Honduras ha sido incapaz de regresar a una copa del mundo, y como si fuera poco, el Olimpia, uno de los equipos más populares del país, recientemente fue eliminado de la clasificación al mundial de clubes por los mexicanos.

Sin embargo, los dirigentes del fútbol parecen no haberse dado cuenta de que la realidad del balompié nacional es producto del abandono en que se encuentran las ligas menores.

Mordiendo el polvo

Una nube de polvo les obstaculiza la visibilidad, no obstante, ellos continúan en su lucha por el balón cuerpo a cuerpo. Fernandito con Hermes luchan, hasta que la pelota es arrebatada por una corriente de aire y se va fuera del rectángulo de juego.

Fernando Durón y Hermes Romero ambos integrantes de la categoría mosco del Olimpia, uno aficionado del Real Madrid, el otro seguidor del Barca, discuten y no logran ponerse de acuerdo respecto a quien es mejor entre Beckham y Ronaldiño.

La discusión continúa porque Fernandito a pesar de la diferencia de puntos entre Real Madrid y el Barcelona aún mantiene las esperanzas de que el equipo merengue será el campeón de la liga española, a lo que Hermes simplemente responde: “ni lo sueñes”.

En lo único que parecen estar de acuerdo, es que las condiciones en las que entrenan no son las adecuadas para poder desarrollar sus habilidades futbolísticas y se atreven a enviar un mensaje a las autoridades deportivas para que les ayuden a mejorar el estado de los campos de entrenamiento.

Su mensaje es claro a los dirigentes deportivos del Olimpia, considerado el club mas popular en el fútbol hondureño: “No se olviden de nosotros, por que somos el futuro del equipo y de las futuras selecciones nacionales”.

Esta es la realidad del fútbol hondureño, donde actualmente ni las selecciones ni los equipos son capaces de ganar algo a nivel internacional, y en el horizonte se atisba una noche larga, lejana al amanecer.

La Corrupción
Basta con recordar recientes y escandalosas situaciones que involucran a las autoridades deportivas en el supuesto tráfico de visas estadounidenses, situación que ha derivado en que la representación diplomática de Washington en Tegucigalpa restrinja los visados a los deportistas, incluidos los seleccionados nacionales.

Otras situaciones irregulares como el haber enviado, en una delegación deportiva, a México a una traductora, son situaciones que rayan en lo insólito.

La crisis se refleja en el hecho que muchos futbolistas no quieren formar parte de la selección. Por un lado su visión de país y ese orgullo que tradicionalmente han acompañado a los deportistas que visten la camisola catracha, ha sufrido una metamorfosis justificada o no.

El hecho radica en una diversidad de circunstancias que van desde procedimientos fraudulentos en los que se utilizan sus nombres, tal es el caso de la supuesta falsificación de la firma de Amado Guevara, en cuyo nombre se cobraron miles de dólares que éste nunca recibió.

Otros se quejan de tener que financiar sus participaciones en la escuadra nacional y muchos aún no reciben los pagos que les corresponden por participaciones en una diversidad de competiciones futbolísticas.

El Proyecto Gol
Del llamado Proyecto Gol, una iniciativa de FIFA, para apoyar el fútbol catracho, podríamos escribir tanto como telarañas tiene la Web. Pero el análisis profundo del tema merece un tratamiento aparte.

En medio de este panorama, la realidad del balompié nacional sigue su curso, marcado por los pobres espectáculos en las tardes de domingo, mientras tanto los aficionados, fieles al “deporte rey” aguardan con esperanza el resurgimiento de dirigentes auténticos, como el desaparecido Pedro Atala.

Además, guardan la esperanza para que el nuevo liderazgo deportivo, apoyado en una política estatal de apoyo al deporte puedan ubicar a Honduras en el contexto adecuado de cara al sueño acariciado de todos: regresar a una Copa Mundo.

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Opinión de expertos

Para Francisco Guerra, conocido como “Panchón”, asistente del profesor José de la Paz Herrera, en España 82, el éxito del fútbol hondureño radica en atender y enseñarle a jugar a los niños, “porque de lo contrario seguirán viéndose en primera división jugadores con una serie de defectos técnicos”.

El ex mundialista manifiesta que mientras los directivos no se den cuenta de que su principal garantía de triunfo en el futuro son las fuerzas básicas será imposible mejorar el nivel del balompié catracho y mucho más asistir a una copa del mundo.

Otro de los motivos que afecta fuertemente al fútbol, según Guerra, es la falta de preparación de muchos entrenadores y la mala calidad de algunos jugadores y estrategas extranjeros que vienen al país.

Por su parte, el ex seleccionador nacional Ernesto Omar Luzardo asegura que uno de los grandes problemas del fútbol hondureño es que se llega a dirigir fácilmente en primera división.

“Los grandes jugadores que se retiran como Nahum y Juan Carlos Espinoza, Sambulá y Smith, hacen un cursito y de inmediato se les abren las puertas en los equipos de primera, cuando lo ideal sería que primero trabajaran en formación para después dar el gran paso ¨, comenta Luzardo.

El uruguayo manifiesta que los directivos no apoyan las fuerzas menores porque creen que están realizando un gasto y no se dan cuenta que ésta es la mejor inversión que pueden realizar.

Luzardo, también, criticó el nombramiento de los técnicos de las selecciones menores y asegura que hay directivos apoyan a determinado entrenador para un puesto con la condición de que éste le convoque a la selección a jugadores de su equipo.

“En este país los técnicos no se nombran por méritos, si no por padrinazgos¨, asegura el ex entrenador del Olimpia.

Al consultarle que futuro le mira al fútbol hondureño, responde que “para cambiar la triste realidad, los directivos tienen que darse cuenta de lo mal que lo están haciendo y empezar a trabajar de inmediato en las bases, porque de lo contrario los fracasos estarán a la orden del día”.

Finalmente manifiesta que hay que olvidarse del mundial del 2010 y empezar a trabajar con miras al del 2014.

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La realidad de las reservas

Un evidente ejemplo del abandono que sufren las ligas menores de Honduras, son las deprimentes condiciones en que trabajan las fuerzas básicas de los llamados “equipos grandes” del país.

Para comenzar, no cuentan con las canchas de entrenamiento adecuadas para la práctica del fútbol, y esto muchas veces ocasiona accidentes a los menores durante sus entrenamientos.

Aunque parezca una ironía en algunos casos los niños se han fracturado al intentar patear el balón por la gran cantidad de piedras que hay en las polvorientas y pedregosas canchas.

Las fuerzas básicas del Olimpia, según Mauricio Andino, entrenador de la categoría mosco de los merengues no cuentan con la logística necesaria para la práctica del fútbol, y es que únicamente reciben ayuda de parte del directivo Rodrigo Wong Arévalo.

No obstante, Andino dice que el esfuerzo de Wong Arévalo no basta para realizar una buena labor. Por ejemplo, manifiesta lo ideal es que cada niño tenga su propio balón y actualmente tengo 62 niños y apenas 32 pelotas, de las cuales sólo 20 fueron proporcionadas por el directivo y el resto son esfuerzo de los padres de familia y mío.

Águilas no son la excepción
Las pésimas condiciones en las que las ligas menores de los “merengues” hacen sus prácticas y se preparan para llegar a la primera división y hasta a la Selección Nacional no son exclusivas, Motagua, un icono del deporte nacional atraviesa una situación bastante similar.

Prueba de ello, es que en algunas de sus categorías no cuentan ni siquiera con los balones en buenas condiciones, más bien son, como se dice en el ambiente deportivo “bofes”. Tampoco cuentan con chalecos, lo que, según el entrenador de la categoría juvenil Gilberto López, dificulta mucho su labor.

López asegura que ha pesar de que los directivos tienen la obligación de ayudar a las ligas menores los tienen olvidados.

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Equipos federados tienden a desaparecer

En un recorrido por las polvorientas canchas capitalinas constatamos que el club Deportivo Valencia refleja un avance en la atención a sus ligas menores.

Cristian Urrea representante del Valencia y Presidente de la liga mayor de Francisco Morazán asegura que es lamentable que por la apatía de los directivos cada vez sean menos los equipos federados y una prueba de ello es que en los últimos años han desaparecido mas de 25 equipos en las categorías mosco y pre-mosco.

Urrea afirma que la liga mayor no recibe ningún aporte de la Federación de Fútbol y que de la liga nacional lo que perciben son 40 centavos por cada boleto vendido para los partidos, y con las pobres entradas a los estadios, sus ingresos son insuficientes para cubrir todas sus necesidades.

 
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