Luchas intestinas ahogan a la izquierda hondureña
 
  • En Honduras no hay marxistas ni socialistas, sino oportunistas, reflexiona el presidente del Codeh, Andrés Pavón
  Proceso Digital
Tegucigalpa. Mientras en otros países de América Latina la izquierda pone presidentes y gana terreno, en Honduras su caso es patético. Dos facciones internas despedazan la bandera de su único partido- Unificación Democrática (UD)- en una disputa por el control de la institución.
Los diputados Rafael Alegría, Doris Gutiérrez y Nedys Licona,, de la bancada de la UD en el Congreso nacional.

Unificación Democrática está conformada por seguidores de varias vertientes de la izquierda-marxistas, socialistas, nacionalistas, revolucionarios- que actualmente se ahogan en una angustiosa resaca, generada por los efectos de la guerra y las confrontaciones de la década de los 80.

Juntos conforman una corriente radical que a pesar de las opciones de llegar al poder se resiste al populismo. Sus dirigentes no tienen acercamiento con el pueblo porque están muy ocupados peleándose los sellos del partido.

Historia
La izquierda empezó a engendrarse a comienzos del siglo 20. En 1933 cuando llega al poder el dictador Tiburcio Carias Andino, el embrión estuvo a punto de perderse, cuando los sindicatos, las organizaciones sociales y políticas son disueltos.

Pero se salva con la caída del fascismo europeo al final de la segunda guerra mundial. Al finalizar este conflicto las tiranías centroamericanas son sacudidas por el surgimiento de las luchas populares.

Carias hizo frente a estos movimientos, pero no pudo resistir las presiones en el plano internacional y al final le dejó el poder a Juan Manuel Gálvez. A partir de ahí surgió una leve apertura política que aprovechan los trabajadores e intelectuales progresistas.

En 1948 se organizan en un partido político, el Partido Demócrata Revolucionario Hondureño (PDRH) que el 10 de abril de 1954 daría origen a la reorganización del Partido Comunista de Honduras (PCH).


La fuerza de la izquierda hondureña se encuentra en los sindicatos y en el Bloque Popular, permanente opositor al neoliberalismo.

A partir de esta apertura aparecen los nacimientos de organizaciones sindicales como el Comité Coordinador Obrero (CCO) que al ser reprimido por Gálvez se transformaría en Comité de Unidad Sindical (CUS) y luego en Comité de Lucha Obrera (CLO).

En 1954 se da la gran huelga bananera. Los huelguistas nunca se imaginaron que comenzaban a ser parte de la historia de Honduras al formar un movimiento social sin precedentes.

Luego surge el general golpista Oswaldo López Arellano (1963-1975) quien llega al poder, al deponer a Ramón Villeda Morales, justificando una prevención de limpieza ideológica. Tras uns breves meses fuera del poder, en 1972 Arellano asesta un nuevo golpe de estado que derroca a Ramón Ernesto Cruz, pero en 1975 El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas lo remplaza por el general Alberto Melgar Castro.

El surgimiento de grupos armados
El descontento de la población motivó el surgimiento de grupos armados por parte de sectores liberales y la dirigencia del partido comunista radicada en México, reinició sus actividades guerrilleras suspendidas el año anterior.

Ya en los años 80 la izquierda representa una fuerza temible en la región centroamericana. Estados Unidos temiendo una expansión impulsada por el ejemplo de Cuba, inicia el aniquilamiento de las revoluciones suscitadas en Guatemala, El Salvador, Nicaragua.

En Honduras la izquierda también se inquieta, pero como el país se convierte en base militar de Estados Unidos, no tiene mucha amplitud para presentar su lucha, la cual queda nada más en ligeras acciones subversivas.

Cuando la guerra fría llega a su final con el desaparecimiento del torbellino de La Perestroika y el colapso de la Unión Soviética, el sandinismo de Nicaragua y el frente Farabundo Martí de El Salvador se convierten en partidos políticos, dejan las armas y comienzan a buscar el poder a través del voto de los pueblos.

Luchas intestinas
Al igual que en los países vecinos, la izquierda hondureña se agrupa en el Partido Unificación Democrática- aprobado por decreto en 1992, durante el gobierno de Callejas- y se presenta en las elecciones de noviembre de 1993 como una alternativa de gobierno.

En la pasada elección UD experimentó un crecimiento, obteniendo cuatro escaños en el Congreso Nacional. Este crecimiento no lo consolidó como partido, por el contrario lo fraccionó debido a las ambiciones personales y de grupos.

Ahora es una izquierda que se desbarata a si misma, incapaz de conseguir el apoyo del movimiento obrero, estudiantil e indígenas que en sus tiempos constituyeron su base.

Mientras eso sucede en este país, en El Salvador y Nicaragua la izquierda se convierte en la segunda fuerza política, maneja muchas alcaldías y representan una fuerte oposición en los parlamentos. Pero el fortalecimiento es más fuerte en los países de América del Sur, en Uruguay, Bolivia, Argentina, Chile y Venezuela. En estas naciones la izquierda democrática gobierna.

“Hoy las izquierdas latinoamericanas reconstruyen sus propuestas políticas al tenor de las exigencias sociales y morales que caracterizan a un continente donde la desigualdad y la pobreza alcanzan magnitudes intolerables, que retan los últimos límites de la paciencia popular”, sostiene Nils Castro en su libro Las Izquierdas Latinoamericanas.

Todo lo contrario a la hondureña, cuya lucha no está planteada en base a una propuesta de un buen gobierno, sino en base al logro del control del poder de la misma institución, sin importar las discrepancias y resentimientos entre sus miembros.

Para el dirigente de derechos humanos Andrés Pavón, decir que se es de la izquierda es asumir una tarea demasiado grande. No cabe dentro de ninguna persona que se haya declarado revolucionaria en Honduras. En este país no hay marxistas, ni socialistas, “lo que hay son oportunistas” que se resisten a abandonar todos los beneficios que genera el capitalismo.

Un partido enano
Las luchas internas dentro de UD están dejando enano al partido. El sectarismo debilita a la izquierda hondureña, debido a las discordias ideológicas y a la defensa de los aparatos económicos de las dirigencias, los cuales les permiten un nivel de vida superior a las masas que supuestamente representan.

De acuerdo con Ernesto Paz Aguilar, catedrático de ciencias sociales de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en el caso de Centroamérica, la izquierda si quiere convertirse en opciones reales de poder tiene que sufrir una renovación y actualización ideológica, así como el relevo de sus dirigentes.

Eso significa que tiene que salir la vieja guardia.

Tienen que darle entrada a una nueva generación de dirigentes, más jóvenes, más renovados, que los pueblos no los vinculen al pasado de guerra y confrontación.

La izquierda hondureña tiene grandes posibilidades de crecer en el plano parlamentario, pero lógicamente debe hacer un esfuerzo de readecuación, de cambio y de apertura, para hacerla más plural, con prácticas más democráticas al interior del partido, porque esos son los grandes problemas a las que se enfrenta, manifiesta Paz Aguilar.


El ex candidato de la UD Matías Funes dividió al partido con su permanente confrontación con una facción de ese instituto político.

El habla de cerrar las heridas del pasado, de dar una mayor participación, de fomentar la izquierda política con la izquierda social, porque en Honduras todavía no se ha dado ese salto, el cual es necesario.

La izquierda social representa a todos aquellos movimientos que se oponen a la política económica neoliberal de los gobiernos. La izquierda no han logrado enchufar todo ese descontento social en un proyecto político, y eso es parte del trabajo que deben hacer, tal como sucedió en los países de Suramérica. Una izquierda con opciones de poder no puede excluir lo social.

 
Comentarios recibidos

Estoy de acuerdísimo en que la izquierda debe replantearse, se siguen con los mismos vicios de antes,convierte su militancia en un circulo cerrado. Se debe bajar a la base, crear su propia identidad, nutrir de pueblo, para eso se debe hacer lo que la gente quiere, no lo que a los \"dirigentes\" se le viene en gana.

Filimón Flores ffloresmira@yahoo.com

Para mi más que renovar personas y discursos, se trata de verdaderos hondureños/as en busca de construir un país, y con personas plagas de ambición por el poder, desamor, inmorales y con nada de moral y respeto hacia los más miserables de este país, la verdad sólo cambia el nombre, siglas, color y caras,; pero en el fondo son lo mismo que los tradicionales.

Nora Sagastume noidsaca@yahoo.es

La funcion de la oposicion en un cuerpo parlamentario es el de proponer alternativas, no solo decir \"No\" a todo. En mi opinion, hasta que la izquierda no le presenten a la clase media un programa que busque la equidad de oportunidades dentro de una economia de mercado, y no la filosofia fracasada de redistribucion de riquezas que promovian sus heroes que a la fecha son idolatrados en sus camisetas, no lograran llegar a tener una verdadera voz en el congreso.

Yo creo en las virtudes del libre mercado, pero en uno que sea realmente libre. No confundamos el capitalismo de compadrazgo hondureño, donde los mismos se ganan todos los contratos de gobierno y logran imponer barreras de entrada a la competencia, con el libre mercado donde TODOS tienen acceso a las oportunidades. Si la izquierda promoviera un modelo en el que se rompieran las argollas economicas, sin hablar de lesiones a la propiedad privada, entonces hasta yo votaria por ellos. Si surguiera un Lula da Silva hondureño, entoces habrian un oportunidad para la izquierda. Pero si se arraigan al modelo Cubano o el Venezolano (que solo funcionara mientras el precio del petroleo siga alto), no progresaran.

Ademas, se tiene que quitar ese resentimiento que le tienen a Esatos Unidos. Es util para ellos porque asi tienen a alguien a quien echarle la culpa de nuestro subdesarrolo. Es tiempo que nos responabilisemos por nuestro pais y aceptemos que hemos sido nosotros y no los \"gringos\" los que hemos dañado nuestro pais, manteniendo a los mismos Señores Feudales en el poder. Y no es culpa de ellos que de nuestras escuelas salgan estudiantes con titulo pero sin una educacion adecuada. Ni que los profesionales, una vez que salen de las nniversidades, no vuelven a tocar un libro.

Es aqui que una izquierda pragmatica podria entrar al poder. Olvidense del Marxismo, y su reaccion pavloviana asi los Estados Unidos, y trabajen por algo que los Hondureños realmente quieren: trabajo y un progreso economico mas equitativo y justo donde el que mas trabaja mejor le va, y que nadie le ponga obstaculos para trabajar.

Roberto Chahin robertochahin@yahoo.com

Es una radiografìa correcta de lo que esta pasando en la izquiera, ahora hagan el anàlisis de donde esta la izquierada, izquiera, con posibilidades de ocupar el poder.
Les felicito, sigan por esta lìnea .

Carmen Vásquez carvas2@hotmail.com

 
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