El periodismo digital llegó
 

El nacimiento de Internet y su consecuente evolución como medio de comunicación de masas ha conllevado a profundos cambios en las actividades del hombre en la sociedad. El Internet ha transformado las relaciones sociales, económicas y culturales de los pueblos, acercando aún más a las personas y convirtiendo al planeta en una verdadera aldea global. Ahora, por ejemplo, a través de la Web se pueden hacer transacciones económicas, se puede comprar y vender, se pueden transmitir datos a través de varias plataformas (TV, radio, lenguaje escrito) y, es más, se puede llegar a establecer relaciones sentimentales, algo que nunca antes nos hubiéramos imaginado.

Por supuesto, dentro de esta ola de cambios que ha supuesto la llegada del Internet, el oficio del periodismo no se ha quedado atrás. Ahora muchos expertos de la comunicación hablan de una nueva disciplina: El periodismo digital, es decir, el ejercicio del oficio desde una nueva plataforma tecnológica que abre infinidad de oportunidades para su práctica, sin las limitaciones, que imponen el tiempo, el dinero y la misma censura.

El crecimiento de la Red ha sido exponencial y continuado, y sobre todo, sin precedentes. En 1995 contaba aproximadamente con 26 millones de usuarios.

Tan sólo un año más tarde, ya había doblado esa cantidad con casi 55 millones de internautas. 101 millones en 1997; 150 en 1998; más de 200 millones en 1999 y casi 250 a principios de 2000; cifra que a finales de 2001 alcanzaba a un universo de casi 600 millones de internautas, o lo que es lo mismo, prácticamente un 10% de la población mundial

Como se puede apreciar el crecimiento del Internet ha sido masivo y continuado, y Honduras no se ha quedado al margen de su avasallador avance. Aunque no existen datos precisos, en el país es cada vez más creciente el número de personas que utilizan la web para diferentes actividades, desde una compra en la tienda, hasta una transacción bancaria.

La Red cada día se consolida más como herramienta de relación entre ciudadanos y su versatilidad ha hecho posible que cobre peso como medio de comunicación. Y es que, respecto al periodismo, el número de nodos de información en Internet ha ido creciendo exponencialmente al igual que lo ha hecho la propia Red. Según la empresa Newslink Census, en el año 2000 había más de 10.000 periódicos online. Hoy ese número se ha quintuplicado.

En Honduras el periodismo digital es una disciplina que apenas ha comenzado a dar sus primeros pasos con el nacimiento de varios portales dedicados estrictamente a la transmisión de informaciones, pero con evidentes limitaciones sobre el uso adecuado del medio. Los cuatro periódicos tiene una versión online, pero en la práctica no están practicando un verdadero periodismo digital, ya que se limitan a “colgar” las informaciones de su edición diaria en la web.

Precisamente, para llenar ese vacío que actualmente existe en este nuevo campo del periodismo, es que nace PROCESO DIGITAL, un periódico online que pretende utilizar los enormes recursos que ofrece la web y las ventajas que proporciona el hipertexto, para llevar a los internautas hondureños, informaciones de interés, desde una visión diferente a la que presentan los medios de comunicación tradicionales.

Pretendemos con este proyecto, poner a disposición de los hondureños un medio de comunicación alternativa, en el que no sea un simple sujeto pasivo de la información, sino un protagonista de la misma. Para ello proponemos una serie de recursos, como chats, foros de discusión, encuestas y otros servicios que permitan a los lectores expresarse y materializar su pensamiento sobre determinados hechos que los afectan o benefician.

Nuestra visión y compromiso es, fundamentalmente, poner a disposición de los hondureños un medio objetivo, imparcial y comprometido con los más sagrados intereses de la nación hondureña.

Finalmente, sólo queremos agregar que, además de ofrecer nuestro aporte a la sociedad, también queremos ser el medio precursor del ejercicio del periodismo digital en Honduras, y hacia allá vamos.